{"id":184,"date":"2022-08-28T17:33:37","date_gmt":"2022-08-28T15:33:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/?p=184"},"modified":"2022-08-28T17:34:34","modified_gmt":"2022-08-28T15:34:34","slug":"filiacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/filiacion","title":{"rendered":"Filiaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"cuerpo_noticia\">\n<h1>Acci\u00f3n mixta de filiaci\u00f3n<\/h1>\n<h2>Antecedentes<\/h2>\n<p><em><strong>Acci\u00f3n mixta<\/strong>\u00a0de filiaci\u00f3n, en la que el padre reclama su paternidad e impugna otra contradictoria.<\/em><\/p>\n<p><em>El Juzgado estima la demanda, pero la Audiencia Provincial estima el recurso y rechaza la filiaci\u00f3n reclamada<\/em>.<\/p>\n<p>Se alega en el recurso de casaci\u00f3n ante el Tribunal Supremo:<\/p>\n<ol>\n<li>El derecho del menor a conocer qui\u00e9n es su padre biol\u00f3gico.<\/li>\n<li>La falta de valoraci\u00f3n de la Audiencia Provincial de la negativa injustificada al sometimiento a la prueba biol\u00f3gica.<\/li>\n<\/ol>\n<h2>\u00a0 \u00bfQu\u00e9 consideraci\u00f3n tiene una conducta obstruccionista a someterse a una prueba biol\u00f3gica admitida por el Juzgado?<\/h2>\n<ol>\n<li><em>Este tipo de prueba se refiere a situaciones dudosas, en las que resulta esencial su pr\u00e1ctica por insuficiencia de otros medios.<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<h4><\/h4>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<ol>\n<li><em>No es exigible al demandante una prueba diab\u00f3lica.<\/em><\/li>\n<li><em>La disponibilidad de esta prueba es de los demandados.<\/em><\/li>\n<li><em>No se justifica, sin una raz\u00f3n de peso, hacer recaer consecuencias negativas de no someterse, sobre el demandante, que no tiene otro medio, o sobre el propio hijo.<\/em><\/li>\n<li><em>Se trata de una prueba en absoluto agresiva, incluso hoy d\u00eda se puede practicar sin extraer sangre.<\/em><\/li>\n<li><em>Con ello, cada d\u00eda gana m\u00e1s fuerza el efecto de la negativa sobre quien se opone.<\/em><\/li>\n<li><em>Estamos ante una falta de colaboraci\u00f3n con la justicia en una materia que es de orden p\u00fablico.<\/em><\/li>\n<li><em>Se trata de una imposici\u00f3n por el demandado de su sola voluntad.<\/em><\/li>\n<li><em>Ser\u00eda muy negativo propiciar la generalizaci\u00f3n de estas conductas<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n: pretender que se ejecute este tipo de prueba no se puede considerar como una pr\u00e1ctica abusiva.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>INTERES CASACIONAL y FALTA DE VALORACION DE LA NEGATIVA INJUSTIFICADA A LA VALORACION DE LA PRUEBA COMO INDICIO<\/strong><\/h2>\n<p>Esta manera de razonar de la Audiencia se opone a la doctrina del Tribunal Supremo porque, a pesar de los indicios acreditados concurrentes de que el demandante puede ser el padre de H\u00e9ctor , no concede ninguna relevancia a que los demandados no se prestaran, sin alegar ning\u00fan motivo m\u00e1s all\u00e1 de su disconformidad por considerarla innecesaria y atentatoria a su intimidad, a que se practicara la prueba biol\u00f3gica acordada por el juzgado ( SSTC 7\/1994, de 17 de enero, 95\/1999, de 31 de mayo, 55\/2001, de 26 de febrero, y 29\/2005, de 14 de febrero).<\/p>\n<p>Concurre <strong>INTERES CASACIONA<\/strong>L cuando se contradice la doctrina del Tribunal Supremo, pues, la Audiencia asume la existencia de indicios de que el actor es el padre biol\u00f3gico, pero ante la ausencia de una prueba determinante desestima la demanda con argumentos como:<strong>\u00a0\u00a0*<\/strong>que el actor mostr\u00f3 pasividad; o la exceptio plurium concubentium (en el caso alegada por la madre).<\/p>\n<p><em><strong>Por lo tanto, no tuvo en cuenta que la negativa injustificada a que se practique la prueba biol\u00f3gica es un indicio, y como tal se une al resto de las pruebas para apoyar la determinaci\u00f3n de la paternidad reclamada.<\/strong><\/em><\/p>\n<h3><strong>SOBRE LA PASIVIDAD, LA CADUCIDAD DE LA ACCI\u00d3N Y EL PRINCIPIO DE LA LIBRE INVESTIGACION DE LA PATERNIDAD.-<\/strong><\/h3>\n<p><strong>La libre investigaci\u00f3n de la paternidad<\/strong>\u00a0( art. 39.2 CE)\u00a0<strong>permite fundamentar el principio de veracidad biol\u00f3gica y la admisi\u00f3n en los procesos de filiaci\u00f3n de toda clase de pruebas<\/strong>\u00a0( art. 767.2 LEC);<strong>\u00a0permite la exigencia del deber de prestar asistencia de todo orden a los hijos ( art. 39.3 CE) y permite igualmente garantizar la defensa del inter\u00e9s de los hijos tanto en el orden material como moral en que se declare su filiaci\u00f3n biol\u00f3gica\u00a0<\/strong>( SSTC 138\/2005, de 26 de mayo, y 273\/2005, de 27 de octubre).\u00a0<strong>No juega de manera absoluta y debe atemperarse por otros principios igualmente de rango constitucional como el beneficio del hijo,\u00a0<\/strong>la protecci\u00f3n de la familia y la seguridad jur\u00eddica.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la legitimidad de las restricciones legales referidas a la legitimaci\u00f3n activa o al establecimiento por el legislador de<strong>\u00a0plazos de caducidad<\/strong>\u00a0para el ejercicio de las acciones de filiaci\u00f3n. De esta forma, se equilibra el inter\u00e9s de los afectados y de la propia sociedad en la\u00a0<strong>prevalencia de la verdad biol\u00f3gica con las necesarias exigencias de seguridad en las relaciones familiares<\/strong>\u00a0( STC 138\/2005, de 26 de mayo).<\/p>\n<h3><strong>APLICACION DEL 133 CC<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Desde<\/strong>\u00a0la Ley 26\/2015, de 28 de julio, con vigencia el\u00a0<strong>18\/08\/2015, el art. 133.2 CC permite a los progenitores ejercitar la acci\u00f3n de reclamaci\u00f3n de filiaci\u00f3n no matrimonial, cuando\u00a0<\/strong><strong>falte la respectiva posesi\u00f3n de estado, en el plazo de un a\u00f1o<\/strong>\u00a0contado\u00a0<strong>desde que hubieran tenido\u00a0<\/strong><strong>conocimiento<\/strong><strong>\u00a0de los hechos<\/strong>\u00a0en que hayan de basar su reclamaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si la <strong>acci\u00f3n se ejercita despu\u00e9s de la vigencia, pero respecto a hijos nacidos antes<\/strong>\u00a0de la vigencia de esa ley, rige el plazo de un a\u00f1o (TS 457\/2018, de 18 de julio, y 522\/2019, de 8 de octubre).<\/p>\n<p>Pero si, como es el caso (19\/11\/2013), la acci\u00f3n <strong>se ejercita antes de la vigencia de esa ley no estaba vigente el plazo de un a\u00f1o<\/strong>, porque la acci\u00f3n se reconoc\u00eda sin l\u00edmite de plazo.<\/p>\n<p><strong>EN SEDE INTERPRETATIVA DE DICHO PRECEPTO, <\/strong>al amparo de los principios de seguridad jur\u00eddica y protecci\u00f3n de la seguridad familiar, se declar\u00f3 inconstitucional el precepto (133 Cc) porque, en su redacci\u00f3n por L 11\/1981\u00a0<strong>imped\u00eda al progenitor no matrimonial la reclamaci\u00f3n de la filiaci\u00f3n en los casos de inexistencia de posesi\u00f3n de estado<\/strong>.<\/p>\n<h3><strong>EN EL CASO, LA ACCI\u00d3N NO ES ABUSIVA<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por el tiempo transcurrido, dos a\u00f1os y medio, desde que pudo conocer que era su hijo hasta que presenta la demanda.<\/li>\n<li>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Porque la fijaci\u00f3n ulterior por L 26\/2015, de un a\u00f1o de plazo de caducidad, no le afecta.<\/li>\n<li>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Porque se dio una situaci\u00f3n de normalidad en la relaci\u00f3n, en la que \u00e9l pod\u00eda ver al hijo, hasta que esta se rompi\u00f3.<\/li>\n<\/ol>\n<h4>Sentencia del Tribunal Supremo de 4 de mayo de 2022<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acci\u00f3n mixta de filiaci\u00f3n Antecedentes Acci\u00f3n mixta\u00a0de filiaci\u00f3n, en la que el padre reclama su paternidad e impugna otra contradictoria. El Juzgado estima la demanda, pero la Audiencia Provincial estima el recurso y rechaza la filiaci\u00f3n reclamada. Se alega en el recurso de casaci\u00f3n ante el Tribunal Supremo: El derecho del menor a conocer qui\u00e9n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/filiacion\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFiliaci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":50,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[18,72,73,71],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=184"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":186,"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184\/revisions\/186"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}