{"id":338,"date":"2026-05-16T14:20:39","date_gmt":"2026-05-16T12:20:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/?p=338"},"modified":"2026-05-16T14:20:39","modified_gmt":"2026-05-16T12:20:39","slug":"desheredacion-por-maltrato-psicologico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.abogadofamilia.es\/blog\/desheredacion-por-maltrato-psicologico","title":{"rendered":"Desheredaci\u00f3n por maltrato psicol\u00f3gico"},"content":{"rendered":"<h3><strong>El Tribunal Supremo aclara cu\u00e1ndo existe verdadera causa <\/strong><\/h3>\n<p>La desheredaci\u00f3n es una de las instituciones m\u00e1s delicadas del Derecho de Sucesiones. Supone privar a un hijo de su leg\u00edtima, y solo puede acordarse cuando concurre <strong>una causa tasada<\/strong>, <strong>probada<\/strong> y <strong>estrictamente interpretada<\/strong>. La reciente <strong>Sentencia del Tribunal Supremo<\/strong> vuelve a poner orden en esta materia, corrigiendo a la Audiencia Provincial de Madrid y recordando que <strong>no todo distanciamiento, frialdad o falta de relaci\u00f3n constituye maltrato psicol\u00f3gico<\/strong>.<\/p>\n<p>El caso es paradigm\u00e1tico: un padre deshereda a sus dos hijos alegando \u201cmaltrato psicol\u00f3gico por situaci\u00f3n de menosprecio y abandono\u201d. Tras resoluciones contradictorias en primera y segunda instancia, el Tribunal Supremo fija doctrina y declara <strong>injusta la desheredaci\u00f3n<\/strong>.<!--more--><\/p>\n<ol>\n<li>\n<h1><strong> El origen del conflicto: un testamento que deshereda a los dos hijos<\/strong><\/h1>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>El causante, D. Justo, otorg\u00f3 varios testamentos a lo largo de su vida. En los dos primeros (2014 y 2015) institu\u00eda herederos a sus hijos. Sin embargo, en <strong>2017<\/strong>, ya gravemente enfermo, otorga un nuevo testamento en el que <strong>deshereda a ambos<\/strong>, alegando: \u201cMaltrato psicol\u00f3gico, por la situaci\u00f3n de menosprecio y abandono sufrido desde el divorcio y durante su grave enfermedad\u201d.<\/p>\n<p>Los hijos impugnan el testamento. El Juzgado de Primera Instancia les da la raz\u00f3n. La Audiencia Provincial revoca y valida la desheredaci\u00f3n. El asunto llega al Tribunal Supremo.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\n<h1><strong> \u00bfQu\u00e9 hechos se acreditaron realmente?<\/strong><\/h1>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La sentencia recoge un extenso an\u00e1lisis de la relaci\u00f3n familiar. Entre los hechos probados destacan:<\/p>\n<h2><strong>2.1. Una relaci\u00f3n familiar conflictiva desde el divorcio<\/strong><\/h2>\n<ul>\n<li>Denuncias cruzadas en 2005 y 2006.<\/li>\n<li>Problemas en el r\u00e9gimen de visitas.<\/li>\n<li>Episodios de tensi\u00f3n y discusiones familiares.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>2.2. Distanciamiento progresivo entre padre e hijos<\/strong><\/h2>\n<p>Los hijos, siendo adolescentes, manifestaban rechazo hacia el padre, describiendo visitas tensas y falta de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>2.3. Enfermedad grave del padre<\/strong><\/h2>\n<p>Desde 2010 hasta su fallecimiento en 2017, el padre padeci\u00f3 un <strong>adenocarcinoma g\u00e1strico<\/strong> con m\u00faltiples intervenciones, quimioterapia y cuidados paliativos domiciliarios.<\/p>\n<h2><strong>2.4. Cuidado exclusivo por parte de las hermanas del causante<\/strong><\/h2>\n<p>Las hermanas del testador fueron quienes:<\/p>\n<ul>\n<li>lo acompa\u00f1aron a tratamientos,<\/li>\n<li>recogieron medicaci\u00f3n,<\/li>\n<li>y lo atendieron en su domicilio hasta el final.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>2.5. Contacto escaso o nulo de los hijos durante la enfermedad<\/strong><\/h2>\n<p>El Supremo recoge declaraciones de los sanitarios:<\/p>\n<p>El padre \u201cgiraba la cabeza y no quer\u00eda hablar de ellos\u201d, aunque \u201cle hubiera gustado contactar con ellos\u201d.<\/p>\n<p>El hijo mayor reconoci\u00f3 que:<\/p>\n<ul>\n<li>solo visit\u00f3 al padre una vez en 2010,<\/li>\n<li>y que la hermana no tuvo contacto desde 2011.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>2.6. Intentos de acercamiento fallidos<\/strong><\/h2>\n<p>Hubo un acercamiento en 2014-2015, cuando el hijo mayor lleg\u00f3 a vivir con el padre un tiempo. La relaci\u00f3n volvi\u00f3 a enfriarse.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\n<h1><strong> La clave jur\u00eddica: \u00bfhay maltrato psicol\u00f3gico imputable a los hijos?<\/strong><\/h1>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>El Tribunal Supremo recuerda su doctrina consolidada:<\/p>\n<h2><strong>3.1. El maltrato psicol\u00f3gico es causa de desheredaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Desde las sentencias de 2014 y 2015, el maltrato psicol\u00f3gico se integra en el art. 853.2 CC.<\/p>\n<h2><strong>3.2. Pero debe ser:<\/strong><\/h2>\n<ul>\n<li><strong>grave<\/strong>,<\/li>\n<li><strong>continuado<\/strong>,<\/li>\n<li><strong>objetivamente acreditado<\/strong>,<\/li>\n<li><strong>imputable al hijo<\/strong>,<\/li>\n<li>y <strong>causalmente conectado<\/strong> con el da\u00f1o emocional del testador.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>3.3. El distanciamiento no basta<\/strong><\/h2>\n<p>El Supremo insiste: \u201cLa falta de afecto no equivale a maltrato ps\u00edquico\u201d.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade que el distanciamiento:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>no fue exclusivamente imputable a los hijos<\/strong>,<\/li>\n<li>sino tambi\u00e9n al padre,<\/li>\n<li>y estuvo condicionado por la conflictiva separaci\u00f3n matrimonial.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>3.4. La enfermedad del padre no cambia la valoraci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Aunque el padre estuvo gravemente enfermo, el Tribunal se\u00f1ala que:<\/p>\n<ul>\n<li>no se acredit\u00f3 una voluntad deliberada de abandono,<\/li>\n<li>ni una conducta activa de desprecio,<\/li>\n<li>ni un da\u00f1o psicol\u00f3gico causado por los hijos.<\/li>\n<\/ul>\n<ol start=\"4\">\n<li>\n<h1><strong> Por qu\u00e9 el Tribunal Supremo estima el recurso<\/strong><\/h1>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>El Supremo concluye que la Audiencia Provincial <strong>interpret\u00f3 de forma extensiva<\/strong> la causa de desheredaci\u00f3n, vulnerando la doctrina restrictiva que exige el art. 853 CC.<\/p>\n<p>Los argumentos esenciales son:<\/p>\n<h2><strong>4.1. No hay prueba de maltrato psicol\u00f3gico<\/strong><\/h2>\n<p>El distanciamiento es un hecho, pero no un maltrato.<\/p>\n<h2><strong>4.2. No existe imputabilidad exclusiva<\/strong><\/h2>\n<p>El padre tambi\u00e9n contribuy\u00f3 al deterioro de la relaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>4.3. No se acredita da\u00f1o emocional causado por los hijos<\/strong><\/h2>\n<p>El testador expres\u00f3 dolor, pero no se prob\u00f3 que fuera consecuencia de una conducta activa de los hijos.<\/p>\n<h2><strong>4.4. La desheredaci\u00f3n exige certeza, no conjeturas<\/strong><\/h2>\n<p>El Tribunal recuerda que:<\/p>\n<p>\u201cLas causas de desheredaci\u00f3n deben interpretarse de forma estricta\u201d.<\/p>\n<h3><strong> Consecuencias pr\u00e1cticas de la sentencia<\/strong><\/h3>\n<p>El Supremo declara <strong>injusta la desheredaci\u00f3n<\/strong>, lo que implica:<\/p>\n<ul>\n<li>Los hijos recuperan su condici\u00f3n de <strong>legitimarios<\/strong>.<\/li>\n<li>Tienen derecho a percibir su <strong>leg\u00edtima estricta<\/strong>.<\/li>\n<li>Se anulan los efectos de la cl\u00e1usula de desheredaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Se corrigen las adjudicaciones hereditarias realizadas en base al testamento.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Conclusi\u00f3n: qu\u00e9 deben saber los clientes sobre la desheredaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>El Tribunal Supremo refuerza en esta sentencia una idea esencial:<\/p>\n<p><strong>Desheredar no es sencillo. No basta con que exista mala relaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Para que la desheredaci\u00f3n sea v\u00e1lida, deben concurrir:<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Una causa legal tasada.<\/strong><\/li>\n<li><strong>Prueba s\u00f3lida y objetiva.<\/strong><\/li>\n<li><strong>Imputabilidad clara al hijo.<\/strong><\/li>\n<li><strong>Da\u00f1o emocional real y acreditado.<\/strong><\/li>\n<li><strong>Conexi\u00f3n causal entre la conducta y el perjuicio al testador.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong>Consejo profesional<\/strong><\/h3>\n<p>Si un cliente desea desheredar a un hijo, o si un hijo ha sido desheredado, es imprescindible:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Analizar la causa concreta<\/strong>,<\/li>\n<li><strong>valorar la prueba disponible<\/strong>,<\/li>\n<li><strong>examinar la imputabilidad<\/strong>,<\/li>\n<li>y <strong>estudiar la jurisprudencia aplicable<\/strong>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La desheredaci\u00f3n es una herramienta excepcional. Su \u00e9xito -o su impugnaci\u00f3n- depende de un asesoramiento jur\u00eddico experto por un abogado experto en Derecho de Familia y Sucesiones y de una estrategia probatoria rigurosa.<\/p>\n<h2>Sentencia del Tribunal Supremo, Sala Civil, de 7 de abril de 2026<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Tribunal Supremo aclara cu\u00e1ndo existe verdadera causa La desheredaci\u00f3n es una de las instituciones m\u00e1s delicadas del Derecho de Sucesiones. Supone privar a un hijo de su leg\u00edtima, y solo puede acordarse cuando concurre una causa tasada, probada y estrictamente interpretada. 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