Dignidad y voluntad de la persona con discapacidad

Sentencia de 19 de octubre de 2021 del Tribunal Supremo

Nombramiento de curador. La autocuratela se impone, salvo que se motive la excepción y no hacerlo justifica el recurso especial de infracción procesal

La motivación ha de ser manifestación suficiente de la justificación causal del fallo, mediante la expresión de las razones de hecho y de Derecho que integran el proceso lógico-jurídico que conduce a la decisión tomada, al margen de que satisfaga o no los intereses y pretensiones de las partes (sentencias del Tribunal Constitucional – SSTC- 14/91, 28/94, 153/95 y 33/96 y sentencias de esta Sala 889/2010, de 12 de enero de 2011 y 465/2019, de 17 de septiembre, entre otras). En consecuencia, se vulnera tan ineludible exigencia, cuando no hay motivación (carencia total), o cuando es completamente insuficiente, también cuando la motivación está desconectada con la realidad de lo actuado o da lugar a un resultado desproporcionado o paradójico (sentencia 180/2011, de 17 de marzo).

Procedimiento instado por el ministerio fiscal, a instancia de tres de los seis hijos de la persona con discapacidad, para la determinación de la capacidad y medidas de apoyo de una persona con discapacidad. La persona con discapacidad había otorgado testamento en el cual hacía designación de autotutela, señalando las personas y el orden de su preferencia.

El juzgado acuerda designar tutora a la Agencia Madrileña de Tutela de Adultos; y la audiencia Provincial, que considera en base al referido testamento que el deseo de la demandada era que fuera su familia y no una institución pública quien asumiera la tutela, designa a dos hijos elegidos respectivamente de los dos grupos, de interés y tres, que entre ellos se lleva mal. Continuar leyendo «Dignidad y voluntad de la persona con discapacidad»

La persona con discapacidad

Su voluntad, apoyos y su representación. Medidas adecuadas de conformidad con la Ley 8/2021

Análisis de la Sentencia de 8 de septiembre de 2021 del Tribunal Supremo

En realidad, el art. 268 CC lo que prescribe es que en la provisión de apoyos judiciales hay que atender en todo caso a la voluntad, deseos y preferencias del afectado. El empleo del verbo «atender», seguido de «en todo caso», subraya que el juzgado no puede dejar de recabar y tener en cuenta (siempre y en la medida que sea posible) la voluntad de la persona con discapacidad destinataria de los apoyos, así como sus deseos y preferencias, pero no determina que haya que seguir siempre el dictado de la voluntad, deseos y preferencias manifestados por el afectado. El texto legal emplea un término polisémico que comprende, en lo que ahora interesa, un doble significado, el de «tener en cuenta o en consideración algo» y no solo el de «satisfacer un deseo, ruego o mandato». Continuar leyendo «La persona con discapacidad»